Nacida en Chicago en 1940 y de ascendencia italiana,
irrumpió en escena con 21 años con esta versión de “Hurt”, una canción que popularizó Roy Hamilton la década anterior. La cara B del single fue “Smile”, canción de Charles Chaplin. De resultas de su debut fue nominada el año
siguiente para el Grammy como artista
revelación, premio que finalmente se llevó Peter
Nero. Aquellos que no habían oído hablar de ella no podían sospechar el
torrente de voz que ocultaba esta chica de aspecto frágil y poco más de metro y
medio de altura. Tal fue la impresión que el público,
conforme fue sacando nuevos singles, la terminó ubicando más en el estilo
cabaret que en el soul. Algo que no corrigió hasta bien entrada la década,
cuando productores como Phil Spector
(otra vez) o Burt Bucharch y Hal Davis, le proporcionaron otro tipo
de canciones y un estilo más elegante, que se ajustaba mejor al canon del soul
de la época. Tal vez tanto derroche de voz, la llevó a padecer un cáncer en las
cuerdas vocales que acabó con su carrera a principios de los 90, aunque ya se había retirado 6 años antes. Triste destino
el suyo, que a cambio nos dejó momentos como este.